Granos Clásicos

Colombia Finca La Divisa Chiroso

Miel, floral y lima; Un campeón de Cup of Excellence con raíces etíopes, cultivado en las alturas frescas de Quindío y transformado mediante fermentación anaeróbica extendida.

Precio: $18.990
Perfil Sensorial
MielFloralLima
Nivel de tueste
El tueste libera aromas, sabor y carácter del café a través del poder transformativo del calor.
LigeroMedioOscuro
Información técnica
Productor: Sebastian Gomez Finca: La Divisa Altitud: 1700 - 1800 msnm Varietal: Chiroso Proceso: Natural fermentación anaerobica 45 hrs

Finca

La Divisa

Enclavada en las montañas de Circasia, Quindío, Finca La Divisa es un escenario de biodiversidad a 1,700 metros de altura. Su geografía quebrada y el suelo de origen volcánico retienen la humedad ideal para nutrir cafetales bajo sombra. El clima templado de la zona permite que los frutos maduren a un ritmo pausado, logrando una densidad única. No es solo una finca; es un ecosistema protegido donde la familia de Sebastián Gómez ha perfeccionado, generación tras generación, el arte de interpretar lo que la tierra y el microclima dictan.

Productor

Sebastián Gómez

Sebastián Gómez representa la evolución del caficultor colombiano. Con una visión centrada en la sostenibilidad y la precisión, ha convertido a La Divisa en un laboratorio de especialidad. Su trabajo con la variedad Chiroso es un reflejo de este rigor: un grano que exige cuidados extremos y una recolección manual impecable. Sebastián no solo cultiva café; gestiona un patrimonio genético que se traduce en una taza limpia, con una acidez brillante y notas florales complejas que solo un productor con su nivel de detalle puede alcanzar.

Proceso

Natural con fermentación anaeróbica 45 hrs

La fermentación anaeróbica es un proceso de vanguardia donde el café reposa en tanques de acero o barriles plásticos sellados herméticamente. Al eliminar el oxígeno del entorno, permitimos que un grupo específico de microorganismos transforme los azúcares de la cereza de manera controlada y pausada.
Durante este tiempo, la presión interna y la temperatura se monitorean constantemente, lo que permite que el grano absorba compuestos aromáticos únicos que no se logran en una fermentación abierta. El resultado es una taza con una textura sedosa, una acidez compleja y notas exóticas que recuerdan a frutas maduras, especias o licores finos. Es, en esencia, la búsqueda de la máxima expresión del café a través del control científico.